Saint Louis
Si estás pensando en viajar a Senegal, no te pierdas de visitar St. Louis.
Al norte del país (a sólo 1 hora y media de las Canarias), en la desembocadura del río
Senegal,
Saint Louis se extiende por tierra firme, por la
península de Langue de Barbarie y por la famosa isla, unida al continente a través de los 500 metros del
Puente Fardherbe. Este puente fue construido originalmente para atravesar el
Danubio, y trasladado en barco hasta esta zona en 1897.
La pintoresca isla fue el primer asentamiento francés en
África a mediados del 1600, y su pasado colonial es uno de los atractivos que deleitan al viajero mientras recorre sus calles: se pueden apreciar
majestuosas mansiones, con verjas, arcadas, balcones y verandas, que permanecen casi intactas y han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por UNESCO. El tejado de la Oficina de Correos es un lugar maravilloso para contemplar las vistas del puente y de la ciudad. El Palacio del Gobernador, que funcionó como fortín durante el siglo XVII, también es un edificio admirable. Y cerca de allí se yergue la
Catedral de St. Louis, que data de 1828 y fue la primera iglesia de
África Occidental. Asimismo, la
Gran Mezquita, construida en 1847, es otra edificación digna de ser visitada.
En la zona peninsular,
Saint Louis acoge a un pueblo de
pescadores llamado
Guet N'Dar: las casas con tejados en forma de cono, sus calles animadas, la llegada y salida de las piraguas de pesca son un espectáculo imperdible. También vale la pena visitar el
cementerio musulmán con tumbas cubiertas por las redes de los pescadores que allí descansan.
Al sur de la península,
St. Louis ofrece playas excelentes para descansar, y a 20 km. se puede visitar el
Parque Nacional de la Langue de Barbarie, donde se avistan una multitud de aves acuáticas.
También desde
Saint Louis, a sólo 60 km. al norte, se puede incursionar en el
Parque Nacional de Djoudj, una reserva de más de 15.000 hectáreas donde se reúnen gran cantidad de
patos, garzas, pelícanos, flamencos rosa, cigüeñas, aguzanieves y otra cantidad de especies.
En
Saint Louis podrás ponerte en contacto con una variedad de músicas y danzas nativas. Además, después de la Segunda Guerra Mundial, el jazz ha desarrollado una rica tradición, y desde 1992 la ciudad es sede del
Festival de Jazz de Saint Louis, el más importante de
África en su género.