Música y danzas
Una incursión en los
ritmos y bailes de Senegal te ayudará en tu viaje a comprender la esencia de este país y del África Occidental.
En
Senegal la
música y la danza nacieron juntas, aunque fueron cambiando sus usos. Si al principio servían para establecer comunicación entre aldeas; en la actualidad, cumplen una función social relacionada con bautismos, bodas y funerales. En algunos pueblos se utilizan para curar enfermedades. Y por supuesto, la
música tiene también un uso puramente recreativo, desligado de su origen ritual.
Hoy, la
música de Senegal está repartida entre aquella ligada a las tradiciones y la moderna, aunque existe un vínculo estrecho entre ambas. La
música tradicional gira en torno al sabar, un ritmo percusivo y una
danza perteneciente a la
etnia wolof. Una de las formas de tocar este ritmo se llama mbalax y de él derivan algunas vertientes de música pop moderna.
A partir de los años 50, el mbalax comenzó su proceso de modernización, en parte por la influencia de la música del Caribe que llegó a
Senegal. Ibra Kassé es la figura central de aquel tiempo con su Star Band, a la que seguirían Africando, la Orquesta Baobab y Canari, entre otros. Sin dudas, en la actualidad, Youssou N'Dour es el músico que ha llevado el mbalax a la esfera internacional. Otros músicos relevantes son Touré Kunda, Baaba Maal, de la
etnia peul, Omar Pène e Ismael Lö, cuyo tema "Tadieu bone" fue incluido en el film Todo sobre mi madre, de Pedro Almodóvar.
Otros ritmos antiguos, como el yela de la etnia peul o el tassou, son reconocidos como formas antiguas del reggae y el hip-hop, cuyos representantes más destacados son Daara J y Positive Black Soul. La nguel y la wango constituyen otras músicas típicas senegalesas, que aún hoy se mantienen vivas. Entre las danzas rituales, el ndarawbine y el simb (baile de los leones) siguen vigentes y es posible ver a los senegaleses bailándolas en círculos, como antaño.
Senegal también posee una variedad de instrumentos propios, que le dan a su música un sonido muy particular. Entre otros, pueden mencionarse: el
balafong, un xilofón de madera con base de calabazas; el
xalam, un laúd de cinco cuerdas; el
kora, un arpa laúd de 21 cuerdas; y variantes de tambores como el
djembé, el tama, el sabar, el
bombolong y el
tabala.
Si la música es la expresión de un pueblo, en tu
viaje a Senegal descubrirás mucho sobre su gente a través de
los ritmos y bailes que escuches en las calles.